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Sin esperanza

Actualizado: 18 sept 2022



Capítulo 1: Metro cest Kaput.

Estoy esperando el metro cuando me comencé a sentir vacío. Algo se rompió, nada físico ni tangible, sólo mi pensar se descompuso, kaput, y empiezo a hablar solo – Vivimos en un mundo de falsas esperanzas. – me siento tonto hablando solo pero no hay nadie alrededor, soy el único esperando abordar el metro a las 2 de la madrugada. – Tengo la esperanza de que el metro llegué pero ¿que tal si no llegara? – Sigo hablando solo. Y sólo se necesita un mal día para volverse loco, demente, psicópata. Somos 8 mil millones de humanos habitando este mundo. Lo que quiere decir que 21 millones 917 mil 808.219 personas al día se vuelven psicópatas o locas.

– ¿Cómo sé que un hombre bomba no acaba de explotar la primer estación del metro? – Digo en voz alta. – El metro no llegará y yo suponiendo que lo hará y enojandome por ello – Unos segundos después veo la luz del metro acercarse a la estación y hace sonar su claxon para que la gente quite la cabeza de su camino. Se estaciona, hace bip, abre las puertas, baja gente y me subí. – La vida a la que estamos acostumbrados es tan frágil y vacía. Todo el tiempo nos están diciendo lo que debemos hacer, decidir y comer. Acaba una licenciatura o no serás nada en la vida, obtén un crédito, compra una casa con garaje para que compres un coche a meses sin intereses, alcoholizarse los fines de semana, no sientas, consume destroza todo lo que puedas pero... pagalo. Y todos lo hacemos. – Me sentía como el típico vagabundo que te encuentras hablando solo mientras se droga con tiner y lo miras con intolerancia. Me sentía atrapado, kaput y vacío.

Llegue a la estación destino, se detuvo el metro, sonó el bip pero las puertas no se abrieron. Paso lo común siguiente estación, regreso una, me bajo.


Llego a mi departamento. Un solitario y blanco departamento de soltero en un primer piso, refrigerador, parrilla eléctrica, sofá rojo, pantalla empotrada en la pared, cuadros pintados por amigos, burro y mi cama. Prendí el ventilador lo programé a 4 horas, me desnude y me tire a la cama. Tenía calor y no dejaba de pensar, insomnio – Libertad… ¿Somos realmente libres? Vivimos atados a las cosas que tenemos. Nos terminan poseyendo. Demasiado tiempo sólo con mis pensamientos. Extrañaba a mis amigos, era el único que vivía teniendo mucho tiempo libre, todos las personas que me importaban tenían demasiado trabajo como para verme entre semana y fines de semana tenía que escoger a uno o dos. Supongo que son las desventajas de vivir de regalías, hermosamente soy dueño de mi mismo, pero estoy algo solo… Miguel es gerente del Museo Nacional, Denis hace azul índigo para Azul Índigo sí curioso, Marla arquitecta del nuevo parque en construcción, Clara Secretaría del director general del banco Mundial, Tomas nutriólogo de artistas, Sofia médico en el Hospital Huntington… Mmh creo que ya no tengo más amigos... y mi novia Susan en Pixar, bueno a ella la veo casi diario. – Cierro los ojos.

– Toni… Toni… Toni – una dulce voz dice mi nombre. Abro los ojos, todo está azul, veo a Susan sentada a mi lado y le extiendo los brazos diciéndole que se acueste a mi lado. Ella sonríe y dice susurrando – No, me voy a quedar dormida... – Pero aún así se acuesta y acurruca en mi. Su cabello oro-rojizo siempre se me metía a la boca. Le da un espasmo de que está cediendo al sueño y se levantó rápidamente despertándome. Veo el reloj, son las 6 de la mañana… Me da un beso y se va.

Abro los ojos, el sol me daba luz directo a la cara, me levante, me rasque el trasero. Llego al baño. Me ví al espejo, despeinado, ojos irritados, barba frondosa, ojeroso... mis ojeras comenzaron a hablar:

– Vivimos en un sistema destinado al fracaso. Nos enseñan a que importe sólo nosotros, la individualidad, pero imaginate algo simple como ir por una taza con café, No es un proceso simple… Lo siembran en colombia ahí en la tierra húmeda y olorosa, tarda en crecer unos meses, lo cosechan, muelen, transportan, exportan, importan, venden, venden y venden hasta usted consumidor de café. Tú solo no puedes mantener el sistema funcionando. Explosiones, edificios desmoronando, peste, matanzas, pocos sobrevivientes, mutaciones.. Un nuevo sistema… – Suena mi celular, ¿me hable de usted?, juraba haber visto mis párpados y ojeras hacer un desvanecido, fade in, de negro a su color natural, muy curioso. Suena mi celular, salgo del baño, veo a Bizet le rasco el trasero y me empieza a seguir. Suena mi celular – Explotar – Contestó el teléfono bruscamente – ¿Hola? – ¿Donde rayos estas? – En mi departamento, ¿Quien eres? – ¡Markvolo! ...Toni, maldita sea, si no estás aquí para las once… – Lo interrumpo – Callate cigarro, llego en diez minutos... – Cuelga. Cigarro mi exasperante editor pero exageradamente útil – Bizet, hermoso, ¿tienes hambre? – Se retuerce viendome emocionado, hermoso labrador lo amo, sirvo croquetas en el plato plateado del agua y sirvo agua en el plato opaco de las croquetas… – Oops, Susan me regañara… – Me voy al baño de nuevo, abro la llave de la regadera, cae agua, me mojo, enjabono, shampoo, esponja, Acaces y Hallaces, enjuago, seco y salgo. Me pongo mi traje,pantalon, camisa, cinturon y saco e intento atarme la corbata, no queda.

Salgo de mi apartamento. Camino por la calle. El evento era a 5 cuadras, la presentación de mi nuevo libro, el departamento de mercadotecnia le puso “Knowledge”, yo le había puesto “Proyecciones cósmicas de un bellaco”. Me agrada no tener que nombrar mis libros. Teletransportacion.

Arribo al evento, paso la puerta y cigarro me comienza a regañar – ¡Toni dijsite que en 10 minutos hace media hora! – Si, si, tarde, blabla retraso, blabla cigarro estresado – Le digo burlonamente sonriendo mientras lo ignoro y camino al escenario, me dan una tarjeta con lo que tengo que decir. – ¡Maldita sea Toni!– Entonces la dueña de la editorial Matilda me presenta – ¡Y ahora podran hacerle algunas preguntas al hombre del momentum, los dejo con Tony Abento – Entro al escenario hay un atril negro y dos banderines gigantes con la portada del libro a los lados, se escuchan algunos aplausos y gritos, nada espectacular, no hay demasiados fans de escritores. Me paro en el atril y empiezo a hablar – Buen día damas y caballeros hoy no responderé sus preguntas les leeré el primer capítulo de Knowledge. Saco mi hoja e ignoro la tarjeta. Salen de mi boca sonidos formando una sabrosa tarta de verborrea cruda, fascinante y elocuente… y al finalizar – Gracias – Histeria del público, quieren saber más, observo la entropía que acabo de crear, sonrío, saludo y me retiro calmadamente ignorandolos. Me recibe Markovolo con una sonrisa en el rostro diciendo – ¿Que rayos acabas de hacer? – Le alzo las cejas presumiendo y me hace una seña Matilda para que vaya, seguían las entrevistas de revistas de ellas no podía escapar. Me siento al lado de Matilda, la silla más incómoda de la tierra, primero le lanzan la típica pregunta a Matilda – ¿En cuanto conoció al señor Abento supo que sería un best seller y tan rápido? – Pero por supuesto que sí, en el instante que acabamos de leer la primer novela que escribió lo supimos. – Egocentrismo sonando en los micrófonos, la verdad es que ella tardó 3 años en hablar después de que deje una copia del escrito en el buzón de la editorial y yo nunca imaginé terminar siendo un escritor reconocido y famoso, yo era animador quería crear caricaturas para adultos en un principio y tan sólo escribía para sacar estrés… – Para usted sr. Abento – Hago una seña para que continúe con la pregunta la señorita y dice – ¿Que acaba de pasar en la conferencia de su nuevo libro Knowledge? – Yo leí el inicio del libro, eso… – Me interrumpe Matilda – Hablando de eso, mañana sale a la venta para todos los interesados en saber más – Siguieron preguntado por cuarenta minutos más diversas cosas, cuanto tarde, mi inspiración, a que lo comparaba, si les contaba el final, eccetera. Black out se pone la pantalla negra y se desvanece hasta ver la siguiente escena.

Salí a la puerta principal a fumar un cigarrillo y a admirar el sistema. Todos eso edificios, casas, carreteras, coches y postes. Chatarra a final de cuenta. Todo va a desaparecer y nosotros con ello. Cecilia se sienta a mi lado y me dice – sr. Tony – Si… – le respondo mientras la barro – Matilda quiere que bajes para planear la firma de libros – Dile a tu jefa que como ella quiera, yo me voy a comer... – Pero me dejó muy claro que no lo dejará irse – Pues dile que ya me había ido – Me regañaran si no baja… – Pienso en hacerle caso mientras veo el cielo. Me paro ella, se para y le digo tranquilamente – Vamos.– Ella me sonríe creyendo que la acompañaría, le abro la puerta y la dejo pasar primero, como todo un caballero, ella continúa caminando adentrándose en el edificio mientras yo la dejo caminando sola. Me escabulló de ella y me río de como se regresa a buscarme, me escondí detrás de una columna, la vi salir intentando encontrarme por todos lados.

– Somos el producto de la pasión de nuestros padres, nosotros no queríamos nacer. Nacemos unidos a nuestra madre, nos separan a la fuerza, nosotros no queríamos, lo que nos genera dependencia a ella. Nos inculcan a Dios y a la sociedad a la fuerza y vivimos feriados por ello. Nosotros no queríamos crecer pero es inevitable. – Lo escribí hace tiempo en un pedazo de papel.

Continuara...


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